por Belén Eseverri*
Esta frase es de la filósofa @florenciaabadi (1) y es una muy interesante reflexión para esta época pos… posmoderna.
El narcisismo está asociado a la IMAGEN, al hombre Narciso mirándose en el espejo que refleja el agua y muriendo ahogado en su propia imagen de perfección; el EGOISMO a la necesidad propia, que desconoce las necesidades de los otros.
Dice Florencia: “Narciso no se ama a sí mismo, sino que sacrifica su vida para ser amado por el otro, y en ese sentido no se prioriza, como hace el egoísta, sino que por el contrario se posterga a sí mismo para sostener esa imagen que cree que es condición del amor del otro. El narcisista trabaja para que lo amen, y sobre todo pone su cuerpo como variable de ajuste en esa búsqueda de cumplir con el ideal. El egoísmo puede estar incluso en el camino de la cura de una persona narcisista, en el sentido de poder priorizarse frente a los demás y sobre todo frente al ideal.”
Es decir, buscar lo mejor para uno mismo y no la mejor opción para el otro que quiero que me ame.
No quedarse atrapado en las imágenes de lo que sería un ideal para el otro.
Cuerpos perfectos, familias perfectas, hijos perfectos, casas perfectas, autos perfectos, amigos perfectos, consumos perfectos… PERSONAS PERFECTAS.
Sino buscar lo que REALMENTE NECESITO PARA ESTAR BIEN.
Y, necesariamente, LO QUE REALMENTE PUEDO TENER O SER.
Qué casa, qué auto, qué familia, qué vida, qué educación para mis hijos, qué amigos… QUE PERSONA QUIERO SER Y PUEDO SER.
Y QUE VINCULOS NECESITO Y QUIERO… Y AHI EL EGOISMO DA LUGAR AL OTRO…
EL IDEAL IMPULSA… NO DEBERIA AHOGAR.
(1) Florencia Abadi es doctora en filosofía, recibida en la UBA, e investigadora del CONICET; ha escrito varios libros, entre ellos El Sacrificio de Narciso (Editorial Hecho Atómico, 2018), del cual surge la idea del presente trabajo de la licenciada Belén Eseverri, a partir de la lectura a una entrevista que le realizó la revista especializada Filosofía&Co a la Dra. Abadi.
* María Belén Eseverri es licenciada en psicología por la UNC.