por Luis Romero*
26 de abril 2026
«Nosotros no tenemos ningún recurso natural, ningún poderío militar, solo tenemos un recurso, la capacidad de invención de nuestros cerebros. Hay que educar, adiestrar, equiparar. Esta potencia cultural llegará a ser, por la fuerza de las cosas, en un futuro próximo, el bien común más precioso, más creador de la humanidad entera; hay que dotarla de proteínas para su desarrollo»( Toshiwo Doko: El señor del poderío económico japonés).
No hay fuente de riqueza ni de energía que pueda equipararse a la inteligencia humana, esa carga magnética que iguala a todo el mundo. Hace décadas la escuela pública lucha contra el hambre. Se trata de construir una sociedad más bella para que la base de la escuela no se hunda. Solo así habrá una escuela capaz de distribuir generosamente el conocimiento.
Miles de niños pasan por las aulas sin conocer e interpretar el idioma, el esplendor de las tizas de colores, ni haber escrito en una pizarra sus palabras desgastadas. Los niños, inocentes viven una vida que no ha sido hecha por ellos, mientras se preparan legiones de docentes con conocimientos en finanzas que recomiendan el ahorro a niños con los bolsillos rotos.
¿Qué sueño soñará un alumno que cae dormido sobre la cruz de sus brazos ante el llamado de su maestra que le manda a reflexionar sobre las matemáticas, el ahorro, la cultura, etc., mientras se le niega el derecho primordial de la vida?
Hoy, fuera de las aulas, en lugar de los libros, el problema es el celular. Si el problema de la cuestión educativa radicara allí, seguiremos con la lógica del hablar sin sentido. Los expertos de escritorio y políticos que nunca pisan un aula, que solo aparecen durante campañas políticas, debaten si aprenden o no los niños formoseños en las instituciones escolares. Discuten lo positivo o no, de la prohibición o regulación del celular como si fuera una gran conquista de los derechos de los docentes y alumnos o garantizar la pulseada con la patronal, en el caso de los docentes, por mejoras salariales.
*Profesor y Licenciado en Historia.