por Nicolás Mazzoni
01 de abril 2026
El 25 de marzo de 2026, en el marco de la 80ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se aprobó la Resolución A/80/L.48, que califica a la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como «el crimen de lesa humanidad más grave de la historia». Tres países votaron en contra: Estados Unidos, Israel y Argentina. Esta declaración sobre un crimen tan aberrante ha sido considerada por diversos actores como una medida que demoró demasiado tiempo en realizarse. (1)(2)
Orígenes en la Edad Antigua
La esclavitud puede rastrearse hasta la Edad Antigua, cuando diversas civilizaciones utilizaban a prisioneros de guerra como mano de obra esclava. En Grecia y Roma, la esclavitud era una práctica normalizada, basada en el transporte organizado de personas, usualmente prisioneros de guerra. (3)(4)(5)
Trata de esclavos en la Edad Media
Durante la Alta Edad Media existieron varias redes comerciales en las que los esclavos constituían una de las principales mercaderías, sobre todo en el Mediterráneo y en Europa del Norte. También se desarrolló un floreciente comercio en los sistemas fluviales de Rusia, donde aventureros suecos vendían pieles y esclavos al Imperio Bizantino. Sin embargo, fueron los comerciantes árabes quienes dominaron el período medieval: introdujeron la trata en la Península Ibérica, donde la práctica se difundió ampliamente y con rapidez. (6)(7)

La trata transatlántica: inicios y expansión
En el siglo XV se iniciaron los viajes de exploración financiados fundamentalmente por España y Portugal, con el objetivo de encontrar un camino hacia las Indias Orientales. El contacto entre europeos y poblaciones nativas de América produjo un brutal descenso de la población indígena, resultado de la propagación de enfermedades, el trato brutal, la ruptura de familias, la caída de la natalidad y los cambios en los ritmos laborales, entre otros factores. Ante la pérdida de esta mano de obra, los colonizadores recurrieron a un tráfico de esclavos de magnitud sin precedentes en comparación con los comercios de seres humanos anteriores. De este modo, comenzaron a procurarse esclavos en las costas de África, región que también constituía una ruta hacia las Indias Orientales. A menos de un siglo del descubrimiento del Nuevo Mundo, la trata de esclavos prosperaba a través del Atlántico. En 1567, John Hawkins —uno de los favoritos de la reina Isabel I de Inglaterra— realizó su tercer viaje negrero, en el que le acompañó el joven Francis Drake, sobre quien el dramaturgo Lope de Vega escribiría la obra La Dragontea.
Hasta la segunda mitad del siglo XVII, la trata de esclavos fue monopolio de los portugueses, quienes controlaban la zona de África Occidental de la que procedía la mayoría de los esclavos, y de los españoles, principales colonizadores de América. Cuando se desarrollaron las colonias inglesas en el Nuevo Mundo (Virginia, Georgia y Carolina) y en el Caribe, otros europeos ingresaron masivamente en el tráfico. Los holandeses, por ejemplo, introdujeron los primeros esclavos en Virginia en 1619; según registros de la época, su trato se consideró relativamente humano para aquel contexto, tratándolos como siervos contratados con cierta libertad y otorgándoles incluso pequeñas parcelas de tierra.

Los barcos que transportaban esclavos realizaban viajes de retorno cargados con productos para comercializar en Europa. Este esquema comercial triangular resultó muy rentable, y aún más lucrativo a finales del siglo XVIII, cuando la producción a escala industrial de mercancías de trueque garantizó mayores beneficios. Diversos conflictos bélicos de la época y los posteriores tratados de paz otorgaron a Inglaterra un papel preponderante en el tráfico de esclavos, asegurando para este país el mercado americano de trata con España. En esta actividad participaron figuras de la élite británica, entre ellas el rey Carlos II y el Duque de York, quienes invirtieron en sociedades comerciales; las iniciales «DY» marcadas en algunos esclavos otorgaban un sello de credibilidad a esta operación. El gobierno inglés priorizó la supervivencia de un número suficiente de esclavos para que el denominado «paso del medio» —la travesía de África a América— generara beneficios, sin considerar las condiciones insoportables en las que eran transportados, equiparados a animales.
Hacia 1750, la demanda de esclavos creció abruptamente debido al agotamiento de tierras productivas y a la necesidad de ampliar territorios destinados a plantaciones mediante desmontes y preparación de terrenos. Dado que no existían leyes que lo prohibieran, se recurrió cada vez más a la trata. Además, algunos jefes de tribu de África Occidental facilitaban el tráfico al guerrear con grupos vecinos con el único objeto de capturar enemigos para venderlos como esclavos. (8) (9) (10)
Proceso de abolición
La declaración de Independencia de las Colonias Inglesas de América del Norte inició el lento proceso de declarar ilegal el comercio de esclavos. Dinamarca fue la primera nación en prohibirlo, en 1802. En 1807, Inglaterra siguió este ejemplo y, a partir de 1834, prohibió también la posesión y compraventa de esclavos a escala internacional. En 1808, los Estados Unidos prohibieron la trata internacional de esclavos, aunque la trata interna entre estados siguió siendo próspera hasta la Guerra de Secesión. España y Portugal prohibieron la trata —pero no la esclavitud en sí— en 1835 y 1842, respectivamente.
A partir de 1807, la Marina británica se encargó de hacer respetar la prohibición del comercio negrero, aunque el tráfico seguía siendo lucrativo si la carga llegaba a destino. Hasta 1822, solo se castigaba a quienes eran sorprendidos con esclavos a bordo; cuando los capitanes de buques negreros se daban cuenta de que no podían huir, arrojaban a los prisioneros al mar para evitar la condena. Ese mismo año, ingleses y holandeses modificaron sus leyes para permitir el arresto del comandante incluso si el buque solo estaba preparado para transportar esclavos, medida que fue imitada por otros países europeos. Sin embargo, los tratantes encontraron una vía de escape: el gobierno norteamericano no permitía que sus barcos fueran abordados por buques de guerra extranjeros para controles, y los grandes intereses de los propietarios de plantaciones garantizaban que la Marina estadounidense no interviniera contra los negreros. Por ello, los tratantes izaban la bandera norteamericana para asegurar la impunidad.
La prohibición de la trata —sin embargo, no de la esclavitud— llevó a un empeoramiento de las condiciones en los barcos negreros. Las personas sometidas viajaban hacinadas en embarcaciones cada vez más pequeñas pero veloces, para burlar los controles. A pesar de ello, la mortalidad fue menor que cuando la trata era libre, quizá debido a la menor duración de las travesías.

La abolición completa de la práctica se consolidó gradualmente: en 1865, al final de la Guerra Civil Norteamericana, el triunfo de los unionistas sobre los confederados llevó a la abolición de la esclavitud en ese país. Algunos países europeos, como Francia, continuaron con el tráfico durante algún tiempo más. La esclavitud siguió siendo legal en Brasil hasta 1888, y los mercaderes árabes continuaron con su práctica hasta la llegada de los europeos a sus zonas de influencia. Se estima que entre 1520 y 1870, diez millones de personas fueron sometidas a la esclavitud en el traslado desde África al Nuevo Mundo. (11)(12)

Situación actual
En la actualidad, el tráfico ilegal de personas y el sometimiento a trabajo esclavo siguen siendo problemas extendidos en el mundo. Talleres clandestinos, trabajadores rurales en condiciones de servidumbre y mujeres sometidas a explotación sexual son algunos ejemplos de las brechas que aún persisten en materia de derechos humanos. (13)
Fuentes:
- – Documento oficial de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Resolución A/RES/80/ [número correspondiente] [Nota: Aunque el enlace específico aún no está disponible en el sitio público de la ONU al momento de esta redacción, la aprobación fue reportada por medios como Diario El Salvador y confirmada por comunicados de la coalición de países promotores].(1)
- Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH. «La Trata Transatlántica de Esclavos como Crimen de Lesa Humanidad: Consecuencias Históricas y Actuales», Ginebra, 2026.(2)
- – Finley, M.I. Esclavitud en la Antigüedad. Barcelona: Crítica, 1980.(3)
- – Wiedemann, T. Esclavos en el Mundo Romano. Madrid: Alianza Editorial, 1995.(4)
- – Wikipedia en japonés. «Trata de Esclavos» [Sección «Edad Antigua»], publicado el 26 de marzo de 2026.(5)
- – Wickham, C. La Edad Media: Una Nueva Historia. Madrid: Taurus, 2016. (6)
- – Wikipedia en japonés. «Trata de Esclavos» [Sección «Edad Media»], publicado el 26 de marzo de 2026.(7)
- – Eltis, D. y Richardson, D. (Eds.). Atlas de la Trata Transatlántica de Esclavos. Madrid: Marcial Pons, 2010.(8)
- – Inikori, J.E. La Trata de Esclavos Atlántica: Efectos sobre la Economía Africana. Barcelona: Crítica, 2003.(9)
- – Wikipedia en japonés. «Trata de Esclavos» [Sección «Trata Transatlántica»], publicado el 26 de marzo de 202(10)
- – Klein, H.S. La Esclavitud en América Latina y el Caribe. México: Fondo de Cultura Económica, 2008.(11)
- – Wikipedia en japonés. «Trata de Esclavos» [Sección «Proceso de Abolición»], publicado el 26 de marzo de 2026(12)
- – Informe Global de la Internacional del Trabajo. «Esclavitud Moderna: Números y Tendencias 2025». Ginebra: OIT, 2025(13)
- Ilustraciones:
- 1-Grilletes de pies para prisioneros foto tomada de Colección de Fundación del Museo Nacional de Wereldculture
- 2- Grabado «Esclavos siendo transportados en África» Escaneado del libro: «Lesebuch der Weltgeschichte oder Die Geschichte der Menschheit», de Wilhelm Redenbacher, 1890. Copyright caducado.
- 3- Versión retocada de Image:Slavetrade2.jpg , que tiene la siguiente descripción: —- http://hitchcock.itc.virginia.edu/Slavery/details.php?filename=E013
- 4- Medallón oficial de la Sociedad Británica contra la Esclavitud (1795), imagen fotográfica de obra de arte bidimensional.