¿A qué juegan los niños ucranianos?

Imagen: Freepik.com
Los niños ucranianos no dejan de ser niños, aunque están en un mundo que no comprenden, ya que no pueden entender cómo puede haber personas que causen tanto daño.

por Mario Cuomo (*)

Un homenaje a todos los niños de la guerra.

15 de noviembre 2025

Los niños ucranianos no dejan de ser niños, aunque están en un mundo que no comprenden, ya que no pueden entender cómo puede haber personas que causen tanto daño.

Ellos no tienen odios, tampoco acabados argumentos explicativos que no explican nada.

No entienden por qué los adultos destruyen, qué buscan en las ruinas, qué tesoro escondido persiguen entre tanto dolor.

Ellos nunca les harían daño a sus mascotas ni a sus amigos.

Sus mayores tampoco tienen palabras para explicarles, porque ellos tampoco entienden a veces.

Seguramente algunos se han hecho adultos prontamente, pero siguen siendo niños y ven la vida con inocencia.

Saben que su vida no es la de otros niños del mundo, pero su imaginación de infancia aún no los abandona.

Imagino que a veces todavía corren, gritan, se juntan y juegan entre los escombros.

Que transforman paredes caídas en castillos e imaginan montañas a escalar.

Que descubren ciudades misteriosas ocultas.

Que cuando descienden a los refugios, se sienten exploradores de un mundo subterráneo.

Tal vez sueñen con barriletes que se eleven por encima de las nubes, lejos de todo, y se pregunten si en algún lugar del mundo los niños de su edad también inventan mundos donde nadie los persigue.

Estoy seguro de que los niños ucranianos juegan como todos los niños del mundo.

No sé a qué juegan los niños ucranianos.

Pero estoy seguro de que no juegan a la guerra.

(*) Escritor y Lic. en economía, egresado de la UNC.